.comment-link {margin-left:.6em;}



martes, febrero 15, 2005

"La memoria de los muertos"

___Y si al nacer nos implantaran un chip capaz de almacenar todo lo que hemos visto y oído a lo largo de nuestra vida?, ¿y si éste chip fuera usado comúnmente para montar “el vídeo de nuestra vida”, y así, familiares y amigos recordarnos tras nuestra muerte? Partiendo de esta inquietante base, el film de Omar Naim nos regala un discurso ético-moral, nos hace pensar en el derecho a la privacidad, en el derecho a vivir tu vida, en hacer tuyos y sólo tuyos tus recuerdos. Y lo más importante, a comprender que no todo lo que recordamos es real, o incluso que no todo lo que recordamos tuvo por qué suceder, pues, a menudo, la psique humana es demasiado compleja.

___En primera instancia, el film, interpretado por un magnífico y nada cómico Robin Williams, puede resultar un trepidante film futurista, con acción a raudales tal y como lo hiciera la decepcionante (aunque al fin y al cabo entretenida) “Paycheck” de John Woo, pero nada más lejos de la realidad, el film nos muestra un futuro muy próximo a pies juntillas, nos plantea varios dilemas exponiéndolos de forma íntima (y a veces torpe).

___La memoria de los muertos” es un film que debería servir no sólo como entretenimiento, sino también como reflexión. Al igual que ya lo hiciera “Gattaca”, la película nos muestra un futuro en que el humano pierde algunos de los valores que cree esenciales, o quizá simplemente los transfigura. Es interesante y diferente, oscura y profunda, aunque –personalmente- a mí me supo a poco, me dio la sensación que se podría haber indagado mucho más en el potente tema central, que se podría haber llegado al límite sin caer en las redes del cine comercial (que me temo, el director trató de evitar). Recomendable no por la forma, pero sí por su contenido. Cine para reflexionar.