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lunes, enero 31, 2005

"Master and Commander: Al otro lado del mundo"

___Russel Crowe cuelga la faldita de gladiador romano y se afeita bien la barba para convertirse en el capitán Jack Aubrey (“El afortunado”), el mandamás del barco de la Armada BritánicaSurprise”, en la adaptación de las novelas de Patrick O’Brien a la gran pantalla: “Master and Commander: Al otro lado del mundo”.

___El Surprise, es atacado por un enemigo muy superior, acaba seriamente dañado y gran parte de la tripulación herida. Pero el capitán Jack Aubrey no se rinde, y debatiéndose entre el deber y la amistad, emprende una persecución por los océanos para interceptar y capturar a su adversario francés.

___Desde que ganara el Oscar a la mejor fotografía (totalmente inmerecido, estando nominado el excelente trabajo de César Charlone en “Ciudad de Dios”), y al mejor sonido… la película me empezó a llamar la atención. Pero no antes. Pues la gente me insistía una y otra vez en que era tediosa y aburrida, larga y pesada. Ahora, después de visionarla con calma y dejando atrás el bombardeo promocional al que nos suelen someter en época de tío Oscar… puedo decir, sin miedo a equivocarme, que “Master & Commander” es una película de lo más recomendable.

___Quizá sí se eche en falta algo de ritmo, seguramente también pierde encanto por el hecho de no centrar la aventura en un único objetivo o búsqueda. Pero cuando aceptas que la historia es más ilustrativa que otra cosa… que no pretende ser un producto entretenido o un blockbuster estilo “Piratas del Caribe” (que por cierto, personalmente me encantó), la película se convierte en la mejor recreación histórica hecha hasta la fecha de las guerras napoleónicas en alta mar.

___El film de Peter Weir es una excelente lección cinematográfica, consigue recrear las aventuras de Jack Aubrey de forma coherente e interesante, te lo muestra como verdaderamente habría sido si éste no fuera un personaje de ficción. Sientes cada cañonazo y cada abordaje, aunque, a menudo, las relaciones entre personajes sean demasiado escuetas, demasiado ínfimas. Es de agradecer la amistad que mantiene Jack con Stephen (Paul Bettany), el naturalista, pues lo hace más humano, y en cierta manera más accesible. En definitiva, sin ser un producto de lo más entretenido o llamativo… es un film recomendable y de notable factura técnica que merece ser tenido en cuenta.