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martes, enero 18, 2005

"Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket"

___A los que hayan venido a leer una crítica feliz: estáis avisados, en estas líneas no hay cabida para relatos alegres ni finales felices, no hay frases coloristas adornadas con cientos de exclamaciones y corchetes… ya lo sabéis, aún estáis a tiempo para cambiar de crítico, siempre podéis volver a vuestro elfo-cinéfilo feliz.” Es broma. Pero la película que nos atañe empieza así, con un aviso, reclamando las películas oscuras en las que, la tristeza es el hilo conductor de las emociones y los niños, por ser niños, no tienen por qué ser felices. Ni siquiera en las películas de Jim Carrey.

___La película de Brad Silberling (“City of angels”) es una muy correcta adaptación del libro de Daniel Handler (o mejor dicho de “los” libros”, pues el presente film está basado en sus tres primeras historias: “Un mal comienzo”, “La habitación de las serpientes” y “La viuda de la ventana”). A pesar de que en todo momento nos han tratado de vender un film “oscuro” el resultado queda muy lejano de otras producciones de índole aparentemente infantil pero de mayor oscuridad (“Pesadilla antes de navidad” por ejemplo), pero a pesar de ello se agradece ese ambiente enrarecido, esos planos apagados, y la voz en off de un Jude Law relatando la historia de los tres hermanos Baudelaire, que se quedan huérfanos nada más empezar la película a causa de un brutal y misterioso incendio.


___Violet, Klaus y Sunny son los tres niños, ¡y vaya niños!, una de las mejoras inventoras del mundo, un lector empedernido que retiene todo lo que lee y una bebé muérdelo-todo a la que podemos entender gracias a los subtítulos. Originales sin duda. A la fórmula mágica se le añade el Conde Olaf, el malvado pariente lejano que en teoría quiere adoptarlos para hacerse con su fortuna, el Conde está maravillosamente interpretado por el rostro casi papirofléxico de Jim Carrey, un papel que se hace imposible concebir en la piel de cualquier otro actor.

___En general, el film es un entretenimiento puro y duro, una historia maquillada de tristeza y falsa oscuridad, salpicada por el humor más absurdo y llevado en ocasiones hasta el límite (lo que más miedo le da a la tía Josephine es… ¡los agentes inmobiliarios!) Una de esas películas que merecen ser vistas en el cine, y que, a pesar de ser más infantil de lo que uno espera, logra entretener por igual tanto a niños como a mayores. Por cierto, las comparaciones son odiosas, no tiene absolutamente nada que ver con la saga “Harry Potter” (ni para bien, ni para mal), aunque –obviamente- sí comparten un público más o menos similar, y algunas de las directrices de ambas historias convergen a menudo en los mismos recursos pues no debe olvidarse que los dos son fruto de una obra literaria. Interesante es la banda sonora de Thomas Newman ("American Beauty"), así como el vestuario, decoración y ambientación. Recomendable sin duda.