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sábado, enero 08, 2005

"El Lobo"

___Cómo todos sabréis tras recibir el bombardeo televisivo insistente y cansino, “El Lobo” trata (según la publicidad) de: “La historia real del hombre que se infiltró en la cúpula de ETA”. Pero no os llevéis a engaño, “El Lobo” es una película de lo más mediocre… con un guión poco trabajado y una interpretación a menudo descuidada y simplista.

___Me es difícil criticar algo tan difícil de llevar a cabo como una película… pero en casos como “El Lobo” uno no se puede quedar callado, pues cada uno de sus planos denota vagancia y a menudo falta de talento y el espectador puede llegar a sentir indignación al ver el resultado de algo que, a priori, podría haber dado mucho más de si. Empecemos por lo bueno: la fotografía es quizá, no excelente (pues tampoco se explota correctamente la época en la que se ambienta ni se juega demasiado con sus texturas ni colores) pero sí muy considerada, muchas son las cosas que criticaré de esta película pero no será la fotografía una de ellas, pues el look es de lo mejorcito del film. La banda sonora acompaña sin más, también de forma correcta aunque no notable. Y el concepto del que parte la historia, el del hombre que se infiltra en la organización terrorista… bueno, parece en un principio interesante.

___Pero “El Lobo” cae una y otra vez en los mismo tópicos y los convierte una vez más en sinsentidos de la cinematografía española de hoy día. Para empezar, el reparto es de lo más descuidado… Eduardo Noriega parece un maniquí con peluca al que le han dicho “haz esto, haz lo otro” (pasmado me he quedado al saber que ha recibido una inmerecida nominación al Goya) en vez de un hombre a menudo entre la espada y la pared, José Coronado sobreactúa sobremanera y no le salva ni el pelo engominado ni el bigotito fascista, y Santiago Ramos… no es mal actor, pero no es creíble como policía, a menudo esperar que te suelte un chiste o ironía. Silvia Abascal sobresale de la media en los pocos minutos que aparece y de quien no voy a hablar es de Jorge Sanz, un actor que tras “El inquilino” ya no puede caer más bajo, pero que en esta película se luce mostrándonos un espectáculo patético en el que su supuesto acento vasco brilla por su ausencia, su voz de pito no confiere el respeto que el personaje merecía y su sintética barba postiza le convierte más en una curiosidad que en un elemento dramático de la historia. Pero si algo falla en “El Lobo” es sin duda alguna su guión. La realización es torpe (las escenas de acción son similares a las del “Equipo A”, donde en vez de presenciar un “diálogo” estilo yo-disparo-y-tu-recibes asistimos a un montón de planos cortos poco contundentes de gente disparando-a-no-se-sabe-donde), aunque a pesar de ello resultona, pero el guión no hay por donde agarrarlo, incluso me atrevería a decir que si la película se exporta a otro país y la visualiza alguien que no sabe de antemano qué o quién es ETA, ¡no se enterará de nada! Para empezar carece de ritmo, para seguir se pueden cronometrar (aproximadamente cada cuarto de hora) y predecir cuando va a volver a salir la actriz de turno desnuda (o en posición insinuante, o besándose o, en definitiva, mostrando una actitud sexual que no está en ningún momento justificada), además de que es en ocasiones poco contundente (cuando explota una bomba parece más una fogata de la noche de San Juan). El guión está poblado de cabos sueltos, de lagunas, de injustificaciones y en definitiva… que a los personajes, en un principio interesantes, no se les ha conferido un atractivo emocional suficiente como para que te identifiques con ellos.

___Para mí, “El Lobo” es una muestra más de lo poco que se hace y mucho que se puede llegar a hacer en nuestra industria (sobretodo en el cine de acción o algo más movidito que las pelis de Garci), es un producto acomodado en la figura de su intérprete principal y con un presupuesto amable detrás, de rentabilidad más o menos asegurada pero de factura técnica y artística cuestionable.