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jueves, agosto 17, 2006

"Who wants to be a superhero?"

___Hace ya mucho que no veo la tele, me refiero a que no me siento delante de un televisor y zappeo como antaño. Cuando era pequeño pasaba horas y horas tragándome de todo, desde los dibujos animados de Hana Barbera hasta el "Su media naranja" de Jesús Puente. Por no hablar de Benny Hill, las míticas Mamachicho o el "¡Ay, qué calor!" (programa subidito de tono que todos los niños de nueve años veíamos sin complejos).

___Pero el que no vea la tele no significa que no vea televisión. Es lo que tiene la red (y los fansubs). Debo reconocerlo, el "Equipo A" tenía lo suyo y Michael Knight nos gustaba a todos, pero las series de hoy en día hacen un despliegue de medios abrumador (y sino echadle un ojo a "Alias", "Prison Break", "24", "Mujeres Desesperadas" o "LOST", todas ellas increíbles). Vaya, que últimamente la tele de ficción está muy, pero que muy bien.

___Por lo que no apostaba un duro era por los realities tipo Gran Hermano, pero el milagro se ha hecho realidad en manos de Stan Lee. Sí... el mismo que inventó a Spiderman y los X-Men, y al que por cierto tuve ocasión de dar la mano hace algunos años en el Saló del Cómic de Barcelona (¡tenía que soltarlo!, jejeje).

___"Who wants to be a superhero?" (¿Quién quiere ser un superhéroe?) es un programa de lo más bizarro, casi surrealista y sobretodo MUY freak. Imagináos un OT (cásting incluido), pero para gente que quiere ser superhéroe. Sí, sí... de los de verdad, de carne y hueso. Curioso, ¿verdad? Pues esperad a ver el cásting en cuestión y además de curioso os resultará de lo más cachondo.


___El programa en sí está muy bien parido. La selección de los 12 seleccionados es inmejorable, todos ellos muy carismáticos. La presentación del show está cuidada al detalle (esa intro, esa música...), y además han tenido el acierto (o así lo veo yo) de no querer eternizar el programa hasta el aburrimiento ya que sólo durará 6 semanas, eliminando a dos aspirantes por programa.

___El premio consiste en un cómic basado en el ganador y una película producida por Sci-fi Channel (canal donde se emite el programa), y que suponemos que será directa a DVD, o mejor dicho, directa a tele por cable.

___Las reglas son sencillas: cada día les hacen dos pruebas y después Stan (que hace de jefazo) valora su honradez, honestidad, valentía y todas esas cualidades tan americanas, para después decidir quién tiene que "dejar su traje". Las pruebas no consisten en desviar meteoritos o acabar con bandas del crimen organizado, pero tienen su coña. Desde las sencillas del tipo "Cámbiate de traje rápido sin que nadie te vea y cruza la meta", hasta "Trata de entrar en esa casa por la puerta trasera evitando que los dos rotweillers te dejen hecho papilla". Pues eso, original y de lo más entretenido.

___Los doce seleccionados son la leche merengada con tropezones de guacamole: Major Victory es una especie de híbrido entre Johnny Bravo y el prota de "Los increíbles", Fat Momma vendría a ser el resultado de un turmix entre Queen Latiffa y Homer Simpson (su fuente de poder son los Donnuts que le cuelgan del cinturón), Moneky Woman es una especie de "Tarzán" con plátanos atados a su bikini de leopardo, Iron Enforcer es el primo de Vin Diesel enchufado a un cañón láser de papel de plata... y así podría seguir hasta llegar a doce. Impresiona, ¿verdad?

___Hasta ahora sólo he visto dos capítulos, creo que en EEUU van por el tercero, así que no tardaré en hacerme con él. Seamos honestos, el concepto del programa es una soberana tontería, una frikada de narices, una parida increíble... PERO MOLA. Y sorprende. Y eso hoy en día es difícil de conseguir y una apuesta tan arriesgada merece todos mis respetos. Lo mejor de todo es que seguramente no tendremos que aguantar a los superhéroes de estar por casa que no lleguen a la final en programas basura tipo "Salsa rosa". Ni venderán exclusivas en revistas del corazón. Ni pretenderán ganar unos eurillos de más cagándose en tío Stan para la prensa. Es un programa tan rematadamente absurdo que nadie les hará caso cuando se quiten el traje. Aunque, pensándolo con calma, si cambiaran a la chusma del tomate por esta gente sin complejos, seguramente volvería a coger el mando y le pillaría otra vez el gusto a eso de zappear.