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martes, junio 13, 2006

"MindRiot: La historia detrás de la historia"

___Soy una persona curiosa, me gusta saber el origen de las cosas. Soy el típico que se traga el DVD de extras al completo, el mismo que de niño preguntaba sin parar "por qué esto, por qué lo otro". Así que ahora que soy mayor, y tengo cosas que explicar, me gusta mostrar el por qué de las cosas.

___Ángela sentó unas bases para la historia. Primero, debía ser una historia intimista, con un par de personajes y decorados. Segundo, debía tener un rollo manga, algo japo. Y tercero, propuso hacer algo relacionado con la robótica, la red, el futuro... Pensamos en "Serial Experiments Lain", "Blade Runner" y "Brazil". Esa misma noche, chateando por el messenger me explicó una idea muy primeriza que se le había ocurrido en el metro. Algo relacionado con unas cúpulas de cristal y lluvia, lluvia a montones. ¡Lluvia! Las bases que propuso y la palabra "lluvia" pusieron a trabajar una espiral de neuronas adormecidas a altas horas de la madrugada e improvisé una historia en el mismo messenger. Al acabar, Ángela dijo: "Tenemos historia, escríbela". Y fue así de simple.

Lluvia... en un frame del corto.

___Dejamos pasar algunos días, creo que no teníamos muy claro si lo íbamos a poder tirar hacia adelante o no, pero al cabo de una semana me decidí a escribirla. Obviamente, en esa semana, mi cabeza asentó las ideas, las encajó un poquito mejor que en ese borrador espontáneo y pulió una historia que, según el enfoque, podía ser simple o complicada. Cuando tuvimos el guión, pasaron 10 días hasta acabar el rodaje. Una locura vamos.

___¿Pero, por qué pasa lo que pasa en "MindRiot"? Bueno, yo creo que todo buen guionista o escritor (y no me considero bueno, pero sí lo intento) escribe de lo que sabe, de lo que le sale de las entrañas. Y aunque yo no me dedico a hacer robots (vocación frustrada sin duda), sí que he sufrido a menudo algunos de los sentimientos básicos que mueven al personaje.

___La historia trata sobre el auto-aislamiento al que se somete el protagonista, el resto sólo es ambientación. Tanto podía ser un mecánico de robots como un teleoperador de Amena (pero lo primero molaba más). El espacio, el ambiente, sólo era un contexto. La historia, de lo que hablaba, era de la soledad.

___Como soy bastante friki, hace tiempo que me interesé por un mal que parece afectar sólo a los japoneses: el llamado "hikikomori". Es algo así como la agorafobia (miedo a los espacios abiertos con mucha gente, lo contrario que la claustrofobia), pero con algunos matices distintos. El hikikomori consigue recluir en su habitación durante años a quien lo padece. No salen para nada, siquiera para comer. Sus padres les traen la comida, que a menudo les dejan ante la puerta a la espera de que el enfermo la abra y la coma a escondidas. Sus habitaciones se llenan de basura y deshechos y lo único que hacen es conectarse a la red, jugar a videojuegos y leer mangas. ¿Suena bien verdad? Pues no, es un problema sociológico muy grave en Japón, casi tanto como el alto índice de suicidio adolescente.

___Dicen que el motivo es el alto grado de exigencia de la sociedad japonesa. Allí sales de la universidad con un empleo para toda la vida. A menudo un empleo de 10 horas, monótono y aburrido. Cuya única aspiración es ascender de cargo con la edad (y no con los méritos). Además, es fácil sentir que "has fallado" a alguien o a ti mismo. De esta manera, muchos adolescentes o jóvenes con la personalidad aún no formada, deciden no enfrentarse al mundo que les oprime y se encierran en sus habitaciones dedicándose a aquello que más les gusta. Os recomiendo el documental "Hikikomori: The missing million" que pude ver en TV3 hace casi un año. Es brutal.

Encerrado. Frame del corto.

___Siendo la soledad el tema principal, en la historia se muestran otros conceptos menos interesantes, pero quizá sí más curiosos. La analogía entre la chica y el manga, la obsesión por el ramen (los fideos pre-cocinados), la lluvia (siempre llueve, excepto cuando sale ella, que hace sol) y un largo etcétera. Otra cosa importante es la sutilidad con la que queríamos tratar el futuro. Nada de naves espaciales y sables láser. Que sí, que está muy bien, pero también más visto que el tebeo. Recordé algo que dijeron los responsables de "Robots", la película de animación que reseñé aquí. Dijeron que su mejor acierto fue hacer "retro-futurismo" (algo que de hecho ya se vió en "Blade Runner" o "El quinto elemento"). O sea, un futuro lleno de cables, de textura, de tornillos y piezas mecánicas de metal. Olvidándose del acero pulido, los brillos y la tecnología punta. Y aquí tengo que felicitar a Gabi e Iris, las dos responsables del arte, que se lo curraron de lo lindo.

___Por último, también recordar que la historia está influenciada por esos doramas a los que últimamente estamos enganchados. Además, debo reconocer que algunos nombres y conceptos salieron directamente del primer guión de largometraje que escribí con 15 o 16 años (y que obviamente, por malo malísimo, nunca verá la luz tal y como está escrito). El nombre del mismo era, precisamente, "MindRiot", que significa algo así como "disturbio mental" y está directamente sacado de una "demo" antiquísima del Comodore Amiga 500 de mi hermano mayor (un día hablaré de esos entrañables Amiga 500 y Spectrum ZX). Una demo solía ser algo así como una "demostración" de lo que era capaz de hacer un programador, en este caso, la de "MindRiot" eran unas chicas bailando a dos colores en pantalla. La demo no era gran cosa, pero ese nombre se me quedó grabado en la cabeza durante años. Por otro lado, Mss. Cuckoo era en realidad "Mr. Cuckoo" en mi primero guión de largo. Era un hacker metido a cura para salvarse de la pena de cárcel (sí, sí... patético, pero oyes, que con 15 añitos y plena fiebre Internet -por aquél entonces Infovía- que quieres). Pues eso. Que las ideas fluyen, se transfiguran y al final se materializan. Pero lo importante, siempre es tener algo que contar. Aunque sobre la muerte y la soledad.